Parisi 2030
Por Ignacio Imas, gerente asuntos públicos Imaginaccion
La Segunda / Columna de opinión
12 de diciembre 2025
'La amenaza para el sistema político es qué tipo de ecosistema estamos construyendo para el próximo ciclo'.
El escenario de la segunda vuelta es tan poco competitivo que la discu- sión pública se ha desplazado hacia José Antonio Kast y cómo sería su eventual gobierno. Pero quiero salir de esa conversación inmediata, que nos come día a día, y mover el foco cuatro años hacia adelante.
Si las dinámicas político-partidarias siguen más o menos como hasta ahora, hay una figura destinada a seguir ganando influencia y espacio en la agenda: Franco Parisi Fernández. Su trayectoria electoral no es un accidente: es la expresión de un malestar más profundo.
El agotamiento ciudadano con las élites es uno de los factores que mejor explica el fenómeno Parisi y su electorado: personas crecientemente desconectadas del debate público, concentradas en su vida personal y en la validación de sus propios logros. No ven la política como un espacio de encuentro para resolver problemas colectivos, sino como un campo de conflicto y privilegios.
El comportamiento de las élites no contribuye a desactivar esta pulsión; más bien la alimenta. Hace rato vemos a dirigentes tradicionales adoptar retóricas y gestos propios del populismo que dicen criticar. Cada ciclo presidencial viene acompañado de promesas de cambio profundo, con hojas de ruta muy ambiciosas que chocan rápidamente con la realidad de un Congreso fragmentado y una institucionalidad llena de contrapesos.
El resultado es conocido: sobreexpectativas, frustración y la sensación de que nadie resuelve los problemas concretos. A esto se suma que hemos dejado casi por completo de discutir temas de mediano y largo plazo. La agenda se ordena según la encuesta de la semana y la urgencia comunicacional del día.
En paralelo, el ecosistema comunicacional empuja en la misma dirección. La vida mediada por redes sociales premia la inmediatez y los mensajes simples. No hay espacio para matices ni metarrelatos; apenas para segundos de atención. Nos volvemos adictos a soluciones rápidas y respuestas categóricas. La política, que por definición es lenta, y llena de grises, pierde atractivo.
Todo esto configura un terreno especialmente favorable para candidaturas de corte populista como la de Parisi. No se trata sólo de su estilo o de sus propuestas, sino de la estructura de oportunidades que el propio sistema político ha ido construyendo.
Mientras hoy concentramos la atención en Kast y en cómo administrará un Congreso sin mayorías claras, Parisi y el PDG están mirando más lejos. Ya han demostrado capacidad para transformar malestar difuso en votos y representación institucional. Su estrategia es incremental: consolidar un piso electoral, fortalecer presencia territorial y esperar el momento en que el desencanto vuelva a abrir la puerta.
La amenaza para el sistema político no es sólo quién gana esta segunda vuelta, sino qué tipo de ecosistema estamos construyendo para el próximo ciclo. Si no hacemos nada de forma transversal estaremos entregando una oportunidad inmejorable para que Parisi alcance, mayor competitividad.

