Alerta sobre la conducción de control
del covid-19 en Chile

Marcela Noé, Vice Presidenta Imaginaccion

 

29 de marzo 2021

La curva de alza en la propagación de la pandemia de covid-19 se ha mantenido durante todo el mes de marzo mientras la autoridad sanitaria se observa ocupada primordialmente en el plan de vacunación de la gente. Es efectivo que la vacunación ha marchado bien producto de la oportuna gestión del gobierno en la disponibilidad de vacunas y en la priorización de la   inoculación de la población con mayores riesgos de enfermar gravemente y morir si es contagiada con el virus.

La forma de conducir el control de la propagación de contagios con el covid-19 y el debido cuidado de la población que es responsabilidad principal de la autoridad sanitaria se ha visto debilitada y vacilante desde fines del año 2020. Las acciones del plan paso a paso y la preparación salud para la ejecución de las medidas preventivas y curativas frente al covid-19 y otros problemas de salud de la gente, se han percibido discontinuas, descoordinadas, sin evaluación y supervisión que demuestre que las medidas que instruye la autoridad sanitaria efectivamente están abocadas a resguardar la salud y bienestar de las personas y sus familias.

La gente comprende y espera que la vacuna será una herramienta para la contención de la propagación de la pandemia.  Pero impacto para alcanzar la esperada inmunidad comunitaria se aplaza por un tiempo cada vez más largo que el que anuncia el gobierno. Mientras tanto la gente no está respetando a cabalidad las instrucciones de cuidado personal y está viviendo amenazada por lo rebrotes del covid-19 que se extiende por todo el país.

El covid-19 se ha expandido infectando a personas de diferentes edades, condiciones de vida y localidades del país, al mismo tiempo que la actividad social y económica del país no puede reactivarse regularmente.

Las comunicaciones de las autoridades de salud han contribuido a erosionar la confianza de la población respecto de su capacidad y liderazgo para afrontar el covid-19. Escuchan al Ministro que repite con desmesurada euforia las acciones relacionadas con el proceso de vacunación y  celebra al Presidente por el éxito en cuanto a la cantidad de personas vacunadas comparado con otros países.  Al mismo tiempo las autoridades de salud y abarrotan a los medios a diario con la data sobre índices técnicos de evolución del covid -19. Se difunde también la información y preocupación de los expertos en salud sobre alzas en la pandemia, disminución de camas críticas e indicadores críticos de la evolución de la enfermedad y su incidencia en la mortalidad. Exceso de información en diferentes sentidos confunde a la gente.  

La gente confiada en el éxito de la pronta vacunación pero sin ver los resultados prácticos del plan paso a paso que limita su vida cotidiana y no resuelven la expansión de la pandemia está confundida y comienza a desconfiar de las recomendaciones sanitarias, con ello se daña el liderazgo de la autoridad sanitaria.

El plan paso a paso genera cada vez más dudas y pérdida de confianza. Si la autoridad reconoce que las medidas que establece no son aceptadas ni aplicadas por la gente no se comprende cuál es el sentido sanitario que se cambian en forma improvisada e incomprensible.  Por otra parte se observa que los anuncios sobre cambios de fase del plan paso a paso de las distintas comunas se dan siempre en forma reactiva frente a agravamientos de la pandemia y desafíos a la capacidad de cobertura de los establecimientos y personal de salud y no como medidas preventivas para contener la pandemia.

La gente termina sin comprender por qué se mantienen normas de comportamiento personal y colectivo que no son cumplidas, se mantienen los mismos pasos y  medidas que merecen desconfianza en sus efectos en la salud, al tiempo que se extienden numerosas autorizaciones o permisos para exceptuarse de las restricciones a la movilidad y actividad individual, social y económica.

Ejemplos sobran tales como el plan masivo de permisos de vacaciones que llevó a un desplazamiento incontrolado de personas a localidades de distintas regiones del país, sin supervisión ni fiscalización de las condiciones sanitarias para cuidar la salud de la población.  La consecuencia del plan de vacaciones contribuyó a gatillar el rebrote actual y pese a que fue reconocido por las autoridades de salud aún está vigente el plan de vacaciones hasta el 31 de marzo.

Las aglomeraciones en el transporte público, asi como los anuncios anticipados del retorno a clases presenciales antes de contar con la capacidad de fiscalizar el transporte y que los trabajadores de las escuelas puedan desarrollar inmunidad, repectivamente, son otros ejemplos de la pérdida de liderazgo de la autoridad sanitaria y de la descoordinación en la programación y gestión de la salida del confinamiento.

Se habla de improvisación en la conducción sanitaria del país frente al alza actual de la pandemia y el progresivo agotamiento de la capacidad de uso de camas críticas para atender a los enfermos graves.

Hoy la autoridad sanitaria aparece muy preocupada por el alza de la pandemia, la aparición de nuevas variedades, británica y brasilera que harán subir el número de enfermos que acuden a los establecimientos sanitarios. Como se sabe esto llevará a que dentro de las próximas semanas estaremos ante el riesgo de desborde de la capacidad asistencial del país. Mientras tanto  la autoridad sanitaria duda y se evade de la responsabilidad de adoptar medidas políticas ante la inminencia de las fechas fijadas para la elección de constituyentes, gobernadores, alcaldes y concejales que se espera contribuyan a cambiar el escenario de gran fragilidad política nacional.