LA CARRERA PARA LLEGAR A TIEMPO
CON UNA NUEVA CONSTITUCIÓN

 

29 de Octubre de 2021

Esta semana todo, o casi todo, rondó en torno a los plazos. Y es que el tiempo no corre en favor de la Convención Constitucional, pensando que la Constitución dispone un plazo inicial de nueve meses, prorrogable por tres meses hasta tener una propuesta final que presentar a la ciudadanía. 

 

El Reglamento impone una serie de fases que han sido difíciles de conciliar entre sí. El flujo de trabajo sugiere que las Comisiones ya deberían estar recibiendo audiencias para bosquejar, aunque sea mínimamente la ruta de los contenidos fijados para cada una de las instancias temáticas. En lo que refiere a iniciativa popular constituyente, aún no se afinan detalles importantes de su forma de funcionamiento en la práctica. Hasta ahora se sabe que deben juntar 15 mil firmas de ciudadanos de cuatro regiones distintas. 

Hasta ahora el cronograma presentado al Pleno por la Mesa Directiva contempla un cierre que considera de inmediato la prórroga de tres meses, para tomar como tiempo total el año corrido que la Convención dispone para su trabajo. Esta postura de usar doce meses se abre paso entre Vamos por Chile por un lado, que ha cuestionado considerar de inmediato la extensión, planteando considerar solo los nueve meses antes de pensar en la prórroga y Pueblo Constituyente (ex Lista del Pueblo) por otro, quienes desde ya desecharon que se pueda completar la tarea en 12 meses, pidiendo que se piense en más de un año de trabajo. 

Algunos espacios de optimización son las semanas territoriales, ocho semanas que se consideran bloqueadas a todo efecto, pero que podrían servir para que las Comisiones sistematicen sus avances. Asimismo, los viernes, que aparecen en el cronograma bloqueados para trabajo interno de los colectivos, también permitirían que las Comisiones aumenten su ritmo para sacar su tarea en el tiempo correspondiente. 

Una definición importante a tener en consideración es que la primera ronda de votación de normas constitucionales quedó fijada para la semana del 10 de Enero. Y una segunda ronda de votaciones tomaría lugar la semana que comienza el 31 de Enero. Hasta el momento, se estima que las votaciones se harían sobre los textos que vayan despachando las Comisiones y no se ha fijado un orden concreto.

 

En términos de coyuntura política, cabe destacar que Vamos por Chile se ha fragmentado en tres colectivos, según dijeron sus miembros, para aumentar su posibilidad de intervenir en los Plenos de la Convención. La Convencional Patricia Politzer calificó esta técnica de “triquiñuela de la extrema derecha”.     

 

Pero la mayor noticia vino desde una intervención el pasado Jueves 28 de Octubre, en la cual el convencional Bernardo De La Maza, electo como independiente en cupo EVOPOLI, pidió no ser contado en la centroderecha, pues el habría abandonado dicho sector. 

 

Comentarios

El comienzo del debate constitucional ha tenido diversos contratiempos desde múltiples orígenes, pero ya con la discusión del cronograma va quedando claro que no hay tiempo que perder y que, si quieren sacar esta tarea adelante, deberán comenzar a trabajar a toda velocidad para sacar la tarea a tiempo. Las normas reglamentarias aprobadas fijan una serie de compromisos autoimpuestos como las sesiones fuera de Santiago (tres hasta ahora), semanas de trabajo territorial y múltiples mecanismos específicos de participación de grupos históricamente excluidos. Una parte de la legitimidad de la Convención se cimenta en la capacidad de ser receptiva con grupos que han sido invisibles para la institucionalidad.

 

Que la Convención se concentre depende de la generosidad de todos los grupos políticos. Las constantes polémicas suscitadas por los colectivos no solo distraen la atención de la tarea encomendada, sino que también pueden agotar la paciencia de la ciudadanía que es donde radica su legitimidad. En cualquier caso, una máxima a retener es que, de una Convención sin legitimidad social, no emanará una Constitución que sea percibida como propia. 

 

Si ya Vamos por Chile tenía problemas para juntar las firmas para objetar algún procedimiento de la Convención o para lograr un tercio de los votos que les permitiera mantener poder de veto, sin De La Maza esto se complica aún más. La cohesión interna del bloque ha sido compleja, pues las tensiones entre mantener la identidad propia o acudir a acuerdos más amplios y transversales han estado permanentemente presentes. Es posible identificar en el bloque identitario liderazgos como Marcela Cubillos, Harry Jürgensen y Teresa Marinovic. Mientras que Cristián Monckeberg, Raúl Celis y Hernán Larraín Matte han destacado por su capacidad de dialogar con las otras fuerzas.